En unos informes científicos publicados en el año 1950 y que aparecieron en el Pacific Science Journal se demuestra que el noni tiene propiedades antibacterianas que pueden proteger contra el daño al corazón y al aparato digestivo.
El Dr. Gerson revisó y presentó datos convincentes que sugieren claramente que las diferentes antraquinonas (las más amargas) halladas en el noni han sido utilizadas eficazmente durante años contra las enfermedades cardíacas provocadas por la bacteria del Staphylococcus, así como contra la disentería causada por la Shegella.
Las antraquinonas del noni estimulan la actividad de todo el aparato digestivo, aumentando el flujo de la bilis, secreciones y enzimas tan necesarias. Las antraquinonas también son eficaces para aliviar el dolor y como suplemento en el tratamiento del cáncer.
El estudio de más de 8,000 personas que consumen noni arrojó que, después de tomarlo, el 89% sintió alivio de sus problemas digestivos y el 80% sintió alivio sintomático de su enfermedad cardíaca. Quizá la serotonina cumpla alguna función en el efecto positivo que surte el noni en la digestión.
Se han encontrado receptores de serotonina en todo el cuerpo, así como en el cerebro. Pero la mayoría de los receptores de serotonina no se concentran en el cerebro sino en el intestino delgado.
El Dr. Robert Young, microbiólogo de Utah, descubrió que los hongos y el moho de la levadura, junto con sus toxinas, enferman las células al aumentar la acidez en el interior celular. También se ha reportado que el noni aumenta nuestra capacidad de absorción de vitaminas, minerales y proteínas.